Para estudios de corta duración normalmente se utiliza una visa de larga estancia.
Cuando el programa cumple determinados requisitos y tiene una duración mayor, puede corresponder un permiso de residencia de larga duración por estudios.
Ambos permiten estudiar legalmente en República Checa, pero tienen diferencias en duración, renovación y algunos derechos asociados. La opción correcta depende de tu programa académico y situación migratoria.